Gordita y oronda

Se acabaron las Navidades y con ello llegó el fin del cebismo. ¡Qué jartura de comer y beber! Lo confieso, me he pesado tres pueblos y medio porque me siento como en la necesidad de ponerme hasta las patitas de todo. Bien criada por mi abuela, no sé decir que no a las exquisiteces que han llegado a mis manos y, como cabía de esperar, me he puesto gordita y oronda. Y tan feliz.

Existen miles de estudios que te cuentan estúpidas noticias como que la felicidad engorda y ¿apretar el puño refuerza la memoria? En fin, que es la excusa perfecta pa ponerte ciega a donuts (y no es que esté conteniendo mis ganas de darle un puñetazo al ministro de economía, sino que estoy ejercitando mi mente) y eso es justo lo que necesitamos. ¿Con kilitos de más? Pues que se jodan que yo estoy siendo feliz.


comiendo

No tengo fuerza de voluntad para decir que no a esas cañejas con esa tapita tan poco sana y tan rica. Aún sabiendo que luego me espera cena en casa yo tengo que picotear algo para ir haciendo ganas. Pero lo mejor de todo son esos días en los que en realidad no tengo nada de hambre y me digo: bah, sólo cena de picoteo, unas latinas de algo y listo. Y me encuentro con la mesa del salón lleno de latas de mejillones (idea primigenia), piquitos, queso, acompaña con algo de vino... sólo para que baje mejor la comida, con una botellita es suficiente... Hasta ahí nada fuera de lo normal, pero claro, mi madre me ha dado un trozo de brazo de gitano que parece que viene con el gitano entero y pidiéndome algun leuro pa pode juma. Lo saco y me acuerdo que mi cuñada me ha traido de Orense unos pastelitos de almedra. Almendra, mmmm, eso me lleva al turrón blando y duro, nevaditos caseros, mantecados, chocolatinas, galletas.... Gordacaaaaaaaaaaaaaaaaaa a topeeeeeeeeeee.

gordaca

Rebozadita en mis lorzas y arropada por lonchas de jamón estoy radiante. ¿Se puede estar gorda y estar buena? Pues claro, a mí si me echas un poquito de aceite de oliva estoy de rechupete. De hecho, un amigo me contó, a esa altura del vodka en la que noche se pone interesante, que él prefería ligar con chicas gorditas porque son más agradecidas. Palabras textuales. Luego vino una retaila de que las flacas están más taradas y demás. De nuevo, unimos gorda y felicidad. Y yo soy muy feliz y más en navidades.

No todo dura y, claro, ahora llega el tomarse las cosas en serio, y ya por salud, prometo y reprometo tomarme las comidas un poquito más sano. Antes de gastarme mis pocos euros en un gim voy a ver si soy capaz de hacer unos ejercicios en casita. Abdominales, yoga o sofarunning. Uno, dos, uno, dos.


propósito




Vaya, con tanto deporte ya me entró hambre. Señores y señoras, quitáos del medio que es la hora del desayuno y yo estoy mu loca.

1 comentarios:

beamijita dijo...

Me has ganao con lo del brazo gitano Lorringa jajaja!! todavía estoy riéndome!! Un leuurrooo pa jumaaal!! Oronda y gordita tu siempre te ves bella!! Más Lorringa para nosotros!!

 

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