La CONSECUENCIA de la COHERENCIA

Es curioso que sea la romántica que ya no cree en el amor la que se siente a escribir sobre coherencia. Pero en mi defensa diré que los sentimientos no podemos controlarlos tan fácilmente, mientras que sí podemos intentar establecer una cohesión entre los pensamientos que aparecen en nuestra loca cabecita, las palabras que escupimos por nuestra lengua viperina y los actos que realizamos con nuestro cuerpazo, aunque sólo sea para evitar consecuencias que puedan afectar negativamente a nuestro entorno.


Y es que me revientan sobremanera esos compañeros de trabajo que critican a los chivatos de turno y luego son ellos los primeros en dejarte en ridículo en una reunión con los jefes. Y ya no hablemos de lo mucho que me molesta que un amigo organice una cena y luego sea él el primero que se raje sin ni siquiera inventarse una excusa convincente, sobre todo cuando es él el que siempre protesta porque “la gente va a su bola”… Que ya sé que todos somos muy Mariconsejitos, como siempre me dice un gran amigo, y que nos encanta aconsejar a los demás lo que nosotros nunca haríamos pero insisto en que, al menos, hay que intentar ser coherente para que los demás sepan a qué atenerse… Que todos tenemos nuestras rarezas y al igual que nos aceptamos también debemos aprender a aceptar a los demás, porque está demostrado que la gente no cambia pero una cosa es ser tú mismo y otra muy diferente ser Dr. Jekyll y Mr Hyde. 






Y no sólo me refiero a familiares, amigos y compañeros sino también, y por supuesto, a personajes con los que tenemos algún tipo de relación sexual o sentimental. Y es que es muy fácil decir “yo paso de una relación seria” pero no nos olvidemos de que todo acto tiene una consecuencia, así que si te has hartado de decirme que "no somos novios" no me vengas luego con mensajitos, miraditas ni momentos de amor de ningún tipo porque ya no sé si tener más en cuenta la importancia de la comunicación no verbal, tus palabras de machote liberal o lo que yo deduzco que piensas en realidad…

Que está muy bien ese rollo de ir de independiente y de alma libre por la vida, pero que si eres así lo seas siempre, no me vendas la moto simplemente porque no me ves  como una potencial novia (como recientemente nos contó Patriola) y luego me restriegues por la cara lo feliz y lo estable que eres con tu nuevo ligue, con el que mañana mismo te vas a compartir piso... Y lo mismo ocurre a la inversa. Porque ¿cuántos hombres y mujeres (seamos realistas, aquí no hay ninguna diferencia de sexos) te cortejan a la antigua usanza hasta el punto de que te conquistan para después desparecer del mapa, hacerse los duros/as o decirte, sin ningún tacto, que tienen novio/a o que están enamorados de su ex? De verdad que no dejo de sorprenderme. No sé si hay muchas ganas de calentar al personal o simplemente de tocar las pelotas pero si eres de es@s que se contradicen constantemente, haznos un favor a los que intentamos ser coherentes y empieza a controlarte, que el juego de la seducción es divertido mientras no esté lleno de contradicciones.




Que luego voy yo, que soy como una niña de 5 años, y me pregunto por qué.

¿Miedo? ¿Estupidez? ¿Simpleza?

Lo que está claro es que es una falta de coherencia como la Catedral de Colonia (os recomiendo visitarla, por cierto) que provoca un estrés innecesario en la/el que sufre de tu bipolaridad. Y eso no es justo. Pero puede que también haya que aceptar a los que se contradicen, que ya me dijo una vez una persona muy sabia que este mundo es complicado para justicieras como yo… 

7 comentarios:

Félix Pérez dijo...

Qué entrada más grandiosa. Permíteme añadir que si alguien es coherente, también se dará cuenta de que ha actuado en alguna ocasión de la misma manera y que llega una edad, aún por determinar, en la que un@ se cansa de esa supuesta bipolaridad y reconoce haber sido un/a indecis@ o caprichos@. O no, que l@s hay de sota, caballo y rey, esos ni a palos. Yo, sinceramente, no quiero aceptar a ese tipo de personas, pues si trato de esforzarme, sobretodo por madurar, que es mi asignatura pendiente, considero que es un gasto de energía innecesario.

La conclusión a la que he llegado con todo esto es que soy una persona de lo más sencilla, que no vulgar, y quiero gente sencilla cerca, porque de ellos sí tengo que mucho que aprender.
PD.: Si hay alguna incoherencia en mi comentario es que estoy con la gripe.

Revototal dijo...

Me alegro de que pienses como yo, y me encanta ese momento en que dices "soy una persona sencilla, que no vulgar" jajajaj buenísimo. Y no, no detecto ninguna incoherencia en tu comentario.

Introspectivo dijo...

Quizá no en el trabajo o en la vida cotidiana pero sí que es más de tíos lo de jugar al despiste en las relaciones sentimentales. Un clásico lo de parar los pies a la chica (aunque ella no corra, lo cual me parece bastante torpe y prepotente) y luego montarle un finde romántico en una casa rural en La Granja (está en Segovia y sí, es asquerosamente romántico).

Mi recomendación como poseedor de un pene es que es mejor reírse (esa risa de medio lado que sale al darnos cuenta que controlamos la situación) y aceptar la invitación si es lo que queremos. Lo que cuenta son los actos, no las palabras. Nosotros no montamos un plan de pareja si no nos apetece y tampoco lo hacemos por follar si creemos que podemos enchufar sin necesidad de encender velas ni comprar flores. Pero tenemos que hacernos los duros, está en nuestra naturaleza. También tenemos que lidiar con esa luz roja que parpadea en nuestro cerebro cuando creemos que se acerca el compromiso. A veces es tal lo sensible que es la alarma que salta sin ningún motivo. De nuevo mis disculpas en nombre de mi especie.

Lo dicho. A reírse y disfrutar, pero con cuidado al principio pues también tenemos nuestros días en los que no sabemos muy bien lo que queremos. Pero en realidad no importa mucho, las cosas al final se asientan, y pasado un tiempo prudencial en el que nuestros comportamientos se repiten y se reafirman, entonces es cuando ya se puede asegurar que el tío está donde quiere estar.

Revototal dijo...

Te diré dos cositas Introspectivo:

1- Disculpas aceptadas, pero sólo xq has sido sincero o, al menos, lo has parecido.
2- Gracias x poner algo de luz en mis oscuros pensamientos sobre los hombres.

beamijita dijo...

Instrospectivo a ustedes lo que os pasa es que queréis estar en misa y replicando y así no se puede!!! Yo estoy mu pero que mu frita del si pero no pero donde dije digo digo diego y ahhhh!!! me tenéis muu harta!

Introspectivo dijo...

Pero si somos facilísimos!! Solo tenéis que esperar a que vayamos y a que os propongamos un plan, y luego otro y otro, aceptas cuando te venga bien y declinas cuando no. Luego un día te pones una falta corta y unos tacones y le dices que lo quieres hacer encima de la mesa de su cuarto. Y ya está, ya estamos enganchaos. Después una temporadita más de estrategia pasiva, esperar a que llame, te ríes un rato cuando te diga que esto solo es sexo (juas, no te lo crees ni tú majo) y a bailar. Cuando menos te lo esperes será él el que venga a preguntarte "qué somos".

CleveLand dijo...

Por favor, no. Dónde ha quedado la normalidad? Todos necesitamos gente normal que diga quiero esto y no quiero lo otro y punto, gente que no esté representando un papelón o siguiendo con el dedo sobre el renglón una estrategia escrita por algún o alguna gurú de las relaciones...

No es siempre necesario esperar, esperar, esperar...

 

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